(Por Cristian Paladino) – Muy contento por el título obtenido por la División Reserva de San Lorenzo. Una nueva consagración que me llena el alma y, a la vez, me deja conforme por el trabajo que se viene desplegando durante los últimos años en el fútbol formativo del Ciclón (juveniles e infantiles).

Es evidente que Diego Monarriz, supo capitalizar a la perfección el trabajo que vino desplegando, durante los últimos años, la actual coordinación general de fútbol juvenil, encabezada por Fernando Kuyumchoglu, Hugo Tocalli y Flavio Roca. Lo que sí es una pena, es que en San Lorenzo todavía no se haya comprendido que ¨deben respetarse los procesos madurativos de los juveniles¨, una vez que debutan en Primera División. Sin ese respaldo hacia los talentos del club (continuidad, confianza, etc), el mismo que se viene volcando en los referentes e incorporaciones que se fueron sucediendo, año tras año, la institución azulgrana tiene amplias chances ¨de convertir figuras en jugadores del montón¨.

Es una pena que un delantero como Germán Berterame, de minutos contados en la máxima categoría (y ubicado siempre en puestos equivocados) se tenga que estar negociando en cifras sumamente inferiores, a las que podría alcanzarse con una mediana continuidad en Primera División. El caso de Ezequiel ¨Chimy¨Avila (pese a no ser un jugador surgido de la cantera) también es otro claro ejemplo de la ¨falta de paciencia¨ que sobra en el club.

También existen situaciones increíbles pero reales; en varias ocasiones escuché a directivos de San Lorenzo quejarse por ¨no poder vender a un juvenil en cifras millonarias…¨ Ahora; ¿se puede vender a un juvenil que no tiene cuatro partidos consecutivos en Primera División? Evidentemente, no… Los clubes que lo hacen, encuentran la diferencia económica.

¿Es casualidad que sólo haya ofertas interesantes por Marcos Senesi? No, para nada. El marcador central de la Categoría 1997 ha tenido su período de adaptación y continuidad, como corresponde, y estuvo a la altura de las circunstancias. En este contexto, jamás llegarán ofertas millonarias por Adolfo Gaich (cuestionado por algunos por haberse perdido un (1) gol ante Argentinos Juniors), Manuel Insaurralde (regresó del Sub 20 y desapareció de escena por arte de magia), Matías Palacios, Alexander Díaz, por citar algunos ejemplos, si estos talentos siguen deambulando por las Selecciones Juveniles y, cuando están en San Lorenzo, a disponibilidad del entrenador de Primera, ni siquiera tienen la posibilidad de calentar el banco de suplentes.

Juan Antonio Pizzi, en su regreso a Boedo, deberá contemplar un poco más el proyecto del fútbol juvenil azulgrana, en relación a su primera etapa, más allá del título logrado y de las apariciones de jugadores como Angel Correa o Héctor Villalba. Antes de salir a buscar refuerzos como Luis Aguiar, Matías Mirabaje, Franco Jara o Denis Stracqualursi, debería hacer un estudio minucioso de la materia prima que hay en reserva y en las categorías más próximas a la Primera División. Y luego sí, salir a buscar lo que haga falta.

Quería cerrar esta editorial con algunos conceptos de la División Reserva campeona. Se trabajó muy bien en el aspecto físico del plantel (el Profesor Damián Lanatta ha realizado un trabajo impecable) y también es para resaltar el estilo de juego brillante que, en la mayor parte de los últimos torneos, ha conseguido la dupla técnica Diego Monarriz – Fernando Cinto. Un equipo con estilo, con pelota al pie, con variados movimientos tácticos y con goles conseguidos, en su mayoría, a través de jugadas combinadas. La Reserva campeona también ha servido para recuperar a algunos jugadores; Lautaro Montoya (lateral izquierdo) pudo sumar muchos minutos de fútbol tras recuperarse de una lesión de ligamentos; Cristian Barrios (volante creativo ignorado por los últimos entrenadores de Primera División) pudo recuperar el nivel de juego que lo caracteriza para luego plasmarlo, una vez más, en la máxima categoría, y casi todo el plantel restante se les logró extraer sus principales virtudes futbolísticas. También está claro que el fútbol no sólo es talento…también es motivación, consejos, diálogos permanentes, algo en lo que Jorge Almirón jamás tuvo en consideración, pero que sí se implementó en Reserva y Fútbol Juvenil.

Otro punto importante; en este último proceso, San Lorenzo promovió a Reserva a dos talentos de la Categoría 2003 (15/16 años); Luis Sequeira (volante creativo) que se recupera de una dolencia y el ¨Gringo¨ Agustín Hausch, para mí, el juvenil con mayor proyección que viene empujando desde abajo.

Felicitaciones a los jugadores de la División Reserva, a todo el Cuerpo Técnico, a toda la Coordinación de Fútbol Juvenil y al directivo Marcelo Tinelli, máximo exponente del Dpto de Fútbol Infanto Juvenil, el área que funciona con ¨piloto automático¨ desde hace varios años.

 

Por Cristian Paladino

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