(Por Cristian Paladino) – La venta del juvenil  Adolfo Gaich al CSKA (Rusia) es realmente un acierto, en todo sentido.

Lógicamente, alrededor de esta operación existirá todo tipo de opiniones y posturas de los hinchas pero la realidad es que el ingreso de 8.500.000 euros es sumamente beneficioso para nuestra institución.

En la teoría, todo es más fácil; Gaich vale 20 palos, para otros 25 y para otros 50… pero la realidad es que esos ofrecimientos para el mercado latinoamericano son ficticios y mucho más en este momento tan delicado. Para que haya una venta debe existir un comprador y la realidad es que nunca existió una institución que ofrezca (20, 25 o 50 palos) por la transferencia del cordobés.

Hoy, en la práctica y a la hora de negociar,  nos encontramos con una situación económica global de todos los clubes sumamente preocupante, ni hablar para los de Latinoamérica, donde el fútbol queda enfrentado con una de sus mayores crisis. Donde no se percibe un mercado ágil, con múltiples operaciones en materia de compra y venta de jugadores, y ante esta situación los clubes necesitan de una inyección económica que San Lorenzo, por suerte, encontró en su fútbol juvenil. Y aquí hay otra realidad; actualmente ¨el club azulgrana sólo recibe ofertas importantes por juveniles surgidos de la cantera y ese no es un detalle menor¨… aunque algún dirigente desprevenido siga pensando que ¨abajo¨ no había nada.

¿Qué otra negociación de similares características recuerda el hincha azulgrana?

Probablemente, ninguna. Y considero que, habiendo tantos objetivos en el horizonte para la institución (darle prolijidad a la economía del club, avanzar en todo lo relacionado con la Vuelta a Boedo, invertir más (no gastar) en captación de talentos en todo el territorio argentino y recuperar el prestigio en el fútbol profesional, entre otros objetivos, el ingreso de este recurso económico trae ¨un marco de tranquilidad¨, un aire fresco.

Desde ¨Semillero Azulgrana¨ nos ponemos contentos por esta oportunidad que se le abre a Adolfo Gaich, delantero de la Categoría 1999, a quien hemos acompañado en su etapa formativa desde el primer día. Mostrándole a todos los hinchas del Ciclón, todo su potencial ofensivo, sus cualidades y jerarquía, que lo llevaron a la Selección Nacional Juvenil y Mayor.

Nos emociona que se le haya abierto esta puerta, además, por su calidad humana y de respeto. Estamos convencidos que con humildad se llega muy lejos… Y Adolfo, en conjunto con su núcleo familiar, así lo han demostrado en todos estos años.

Nos quedará como recuerdo, por sobre todas las cosas, los gritos de gol en Primera División, en la Selección Nacional Argentina pero también los innumerables goles que, casi a solas, celebramos en cada jornada de fútbol juvenil, con bajas o altas temperaturas.

Nuestras felicitaciones a la coordinación de fúbol infanto juvenil presidida por Fernando Kuyumchoglu, captadores, entrenadores y profesores que lo impulsaron al centrodelantero como una enorme promesa mundial que, a San Lorenzo, le puede significar futuros ingresos económicos.

También quedamos tranquilos porque otro delantero de enorme potencial como Agustín Hausch (Categoría 2003) podrá ganar un poco más de terreno en Primera División y así deleitar a todos los hinchas azulgranas.