
(Por Cristian Paladino) – Una jornada distinta, de esas que se sienten en el alma azulgrana. Porque no siempre el fútbol infantil regala un cruce tan especial: San Lorenzo frente a San Lorenzo. El oficial ante el (A), dos expresiones de una misma identidad, de un mismo escudo que late desde la cuna. La 1ra fecha de la Liga Metropolitana (A) tuvo ese condimento único, aunque el calendario marque que la pelota ya había rodado la semana pasada con la disputa de la 18va. Por cuestiones organizativas, el inicio formal llegó ahora… y no pudo ser más simbólico.
Fue una mañana cargada de pertenencia, donde cada categoría —de 2013 a 2020— mostró no solo resultados, sino también el trabajo silencioso que se construye día a día en el Semillero Azulgrana. No hubo rivalidad en el sentido tradicional: hubo competencia, sí, pero atravesada por el respeto, la formación y el orgullo de representar los colores.
A continuación, los resultados de una fecha que quedará marcada por su singularidad:
RESULTADOS FINALES:
CATEGORÍA 2013
San Lorenzo (oficial): 1
(Brítez)
San Lorenzo (A): 2
(Chena y Loyudice)
CATEGORÍA 2014
San Lorenzo (oficial): 2 (B.Sánchez y F.Sarchi)
San Lorenzo (A): 0
CATEGORÍA 2015
San Lorenzo (oficial): 0
San Lorenzo (A): 1 (Cichello)
CATEGORÍA 2016
San Lorenzo (oficial): 2
(Gorosito y Vera)
San Lorenzo (A): 0
CATEGORÍA 2017
San Lorenzo (oficial): 3
(L.Fernandez, Sanchez y A.Gonzalez)
San Lorenzo (A): 0
CATEGORÍA 2018
San Lorenzo (oficial): 2
(Márquez y Sánchez)
San Lorenzo (A): 2
(Abad y Alvarez)
CATEGORÍA 2019
San Lorenzo (oficial): 7
(T.Bernabe -3-, Romero, Lamorgia, N.Rodríguez y Alvarenga)
San Lorenzo (A): 0
CATEGORÍA 2020
San Lorenzo (oficial): 1 (L.Gómez)
San Lorenzo (A): 0
Más allá de los números, la jornada dejó una certeza: el futuro está en marcha. En cada gambeta, en cada pase y en cada festejo compartido —porque sí, hasta los goles tuvieron ese sabor especial— se reflejó el enorme trabajo de formación que sostiene San Lorenzo.
Porque cuando el club se mira a sí mismo en la cancha, el resultado pasa a un segundo plano. Lo que realmente importa es que la identidad sigue creciendo, que hay una base sólida y que el camino está claro: formar jugadores, pero sobre todo, formar personas.
Una fecha que no fue una más. Fue, en definitiva, un espejo del presente… y una promesa del futuro.



