
(Por Cristian Paladino) – Entre el 2 y el 3 de febrero, la Ciudad Deportiva fue escenario de una doble jornada de pruebas de fútbol infantil y juvenil para Liga Metropolitana, que dejó una postal tan repetida como poderosa: chicos con botines gastados, miradas cargadas de ilusión y una camiseta azulgrana como objetivo común.
Bajo la coordinación general del Lic. Marcelo Di Gregorio, alrededor de 550 chicos dijeron presente en dos días intensos de observación, evaluación y acompañamiento. Un número que vuelve a confirmar algo que no se negocia: el enorme poder de atracción que tiene San Lorenzo de Almagro cuando se trata de abrir oportunidades y generar esperanza.
El trabajo fue tan minucioso como humano. Algunos futbolistas fueron seleccionados para una nueva convocatoria, con la posibilidad concreta de sumarse a las categorías formativas de San Lorenzo (A). Otros, en tanto, fueron derivados a las escuelas de fútbol infanto-juvenil de la institución, entendiendo que el camino no se termina en una prueba, sino que se construye con tiempo, formación y acompañamiento, fortaleciendo conceptos para futuras evaluaciones que se irán realizando con el correr del tiempo.
Más allá de los nombres y las decisiones técnicas, el verdadero protagonista fue el clima: familias acompañando desde temprano, entrenadores atentos a cada detalle y chicos que, por unos minutos, sintieron que su sueño estaba al alcance de la mano. Porque cada prueba en San Lorenzo no es solo fútbol: es ilusión, pertenencia y futuro.
San Lorenzo convoca. San Lorenzo ilusiona.
Y cada vez que abre sus puertas, vuelve a demostrar que el semillero no se detiene.



